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miércoles, 26 de diciembre de 2007

Hashim Thaçi, un lobo disfrazado de caperucita.

Hashim Thaçi es el nuevo Primer Ministro de Kosovo. Se dice de él, que será el primero de una república soberana, y ante sus electores y la comunidad internacional ha dejado clara su pretensión de proclamar la independencia en 2008.



Aunque la corbata, las buenas maneras y los amigos occidentales que ahora tiene le den cierta legitimidad política, Hashim Thaçi ha sido hasta hace poco el líder del Ejercito de Liberación de Kosovo (ELK), organización incluida en la lista de grupos terroristas de EE.UU. y la UE, vinculada al tráfico de heroína procedente de Turquía, Pakistán y Afganistán.

Aún así, en estos últimos años, medios y políticos, sobre todo norteamericanos, han tratado de presentar a Thaçi como el líder democrático que Kosovo necesita.



A dia de hoy, y ocupando el puesto de Primer Ministro tras las recientes elecciones, ha conseguido librarse en occidente de la imagen de guerrillero, mientras que en Kosovo todavía se le recuerda con el Ak-47 como principal argumento para la independencia.

El Serpiente.

Thaçi nació en abril de 1968 en Broćna, en la región de Drenica, uno de los bastiones tradicionales por el Kosovo libre. Cuentan que todos los comerciantes del mercado de Mitrovica tuvieron problemas con él, ya que robaba su mercancia.

Después de atender intermitentemente a la Educación Secundaria, estudia Historia y Filosofía en la Universidad paralela de Priština, que los albaneses, llenos de resentimiento tras la anulación de la autonomía de Kosovo, establecieron en los 90 como parte de su programa de desobediencia civil. Según fuentes poco oficiales, no fue precisamente un estudiante modelo, pero destacó como líder de los grupos estudiantiles.

Mas tarde se mudó a Suiza, donde estudió Historia del Suroeste de Europa y Relaciones Internacionales. Allí se unió a los grupos de emigrantes políticos albano-kosovares, asociándose en el 93 al Movimiento Popular de Kosovo, organización de corte Marxista-Leninista que se cree fue el germen del Ejercito de Liberación de Kosovo (ELK).

A su vuelta a casa retoma las actividades delictivas siendo conocido como el cabecilla del Grupo de Drenica que controlaba entre el 10 y el 15 por ciento del contrabando de armas, coches robados, gasolina y tabaco en conexión con la mafia albanesa, checa y macedonia. De hecho, la hermana de Thaçi está casada con Sejdija Bajrush, uno de los mas notorios líderes de la mafia albanesa.

Fue entonces cuando se le apodó como “el serpiente” por su habilidad para esquivar a las fuerzas de seguridad del gobierno de Milosevic.


Marco histórico. Segunda guerra de Kosovo.

En 1995, después de los acuerdos de Dayton que pusieron fin a la guerra yugoslava y en los que ni siquiera se mencionó el problema de Kosovo, los albaneses comenzaron a perder su fé en la teoría de “resistencia pasiva” patrocinada por Ibrahim Rugova.

Fue entonces cuando el ELK comenzó su ofensiva atacando un campo de refugiados serbios en Bosnia. A este le sucedieron distintos ataques entre los que destaca el perpetrado con coche bomba al Rector de la Universidad de Pristina.

Decenas de miles de albaneses de Kosovo retiraron su apoyo a Rugova y se lo prestaron al ELK después de que en 1998, las fuerzas serbias asesinaran a 53 miembros del clan de Adem Jeshari en Drenica, suponiendo a Jeshari el líder del ELK.

El mismo año, la policía Serbia y el Ejército yugoslavo entraron en Kosovo, destruyendo numerosos pueblos y causando 2000 víctimas y 250.000 refugiados. De Abril a Septiembre se dieron numerosos enfrentamientos entre el ELK y las tropas yugoslavas, en los que los primeros sufrieron serios reveses. La segunda Guerra de Kosovo había comenzado.

En diciembre de 1998, Serbia lanzó una ofensiva de invierno que comenzó en Noche Buena y culminó con la masacre de 45 albaneses en Racak, en revancha por las acciones del ELK contra las fuerzas serbias. El mundo occidental aplicó una visión de blanco y negro sobre este hecho. Milosevic y los serbios aparecieron entonces como los únicos villanos de la película.



Adhesión al Ejercito de Liberación de Kosovo (ELK) y feroz ascenso al poder.



En 1999 Thaçi fue el encargado de garantizar el rearme del ELK. Según una serie de artículos de Chris Hedges que el New York Times comenzó a publicar el 25 de junio de 1999 sobre su figura (“Leaders of Kosovo Rebels Tied to Deadly Power Play”, 25 June 1999), Thaçi es directamente responsable de al menos el asesinato de seis de sus colaboradores. Ejecuciones y purgas eran un método habitualmente usado en su pugna por hacerse con el liderazgo del ELK.

Rifat Haxhijaj, un antiguo Teniente del Ejército Yugoslavo que abandono el ELK y vive hoy en Suiza dijo: “Cuando comenzó la guerra, todos querían el mando principal. Para los líderes del ELK, nunca fue una guerra contra los serbios, sino una lucha por el poder”.

La liquidación de sus primeros ayudantes fue realizada por Thaçi discretamente. Sus asesinatos fueron ordenados directamente por él o alguien de su entorno más próximo, como Azem Sula, el Ministro de defensa del ELK y Ksavit Haliti, embajador para Albania, no precisamente famosos por la dulzura de carácter.

El diario afirma que la campaña de asesinatos de todos los que podían resultar una amenaza para el poder de Thaçi, se efectuaron bajo la supervisión y participación directa del gobierno albanés en Tirana, "que frecuentemente suministraba agentes de policía encubiertos para la eliminación de líderes terroristas incómodos".

Dos antiguos líderes rebeldes y un oficial de Policía entrevistados en Tirana han afirmado que Haliti, que era oficialmente el embajador de Thaçi en Albania, trabajó en Kosovo con 10 agentes de la policía secreta albanesa para formar una red interna de seguridad que sería usada para silenciar a los disidentes en Kosovo.

Esta incursiones correctivas de la policía albanesa sirvieron para garantizar la subordinación por el miedo entre los miembros del ELK que potencialmente podrían oponerse a Thaçi.

Su nombre se relaciona también con el asesinato en 1997 de periodista, Alia Uka, quien formó parte del entorno del ELK. El cadáver se encontró en su apartamento con la cara desfigurada por un destornillador y cortes provocados con una botella rota. El periodista, que apoyaba al movimiento rebelde, fue lo suficientemente independiente para criticarlo. Cuando murió, compartía apartamento con Thaçi.

Muchos informes, ningún testigo.



Thaçi y Haliti rearmaron al ELK en el 98 y 99 con armamento procedente de Suiza. Thaçi y Haliti, tienen esposa e hijos en Suiza, aunque Haliti ha formado una nueva familia en Tirana.

Cuando el dinero y los voluntarios de los 700.000 albano-kosovares que viven en Europa comenzaron a fluir hacia Albania, Thaci aumentó su lucha por el poder. Él y Haliti controlaban todo el dinero y trafico de armas a través de la frontera albanesa, donde el ELK estableció su santuario.

El New York Times afirma que el flujo de armas de contrabando hacia Kosovo era tan intenso que hizo falta que los propios funcionarios públicos albaneses proveyesen los camiones necesarios para su transporte. El diario estima que la guerrilla pagó 50 millones de dólares en armas, munición y sobornos a funcionarios albaneses.

Ilir Kornusevci, uno de los miembros de la banda implicado en el contrabando, inculpó públicamente a Haliti de enriquecerse revendiendo al ELK sus propias armas. Al cabo de un tiempo desapareció. Cuando encontraron su cadaver en una carretera a las afueras de Tropota, en el norte de Albania, culparon a los serbios de su asesinato.

Kornusevci había acusado a Haliti de comprar cajas de granadas a 2 dólares y revender cada granada al ELK por 7 dólares. El asesinato, a pesar de ser perpetrado en una región del norte de Albania controlada por los rebeldes, fue atribuido a los serbios.

Mr. Krasniqi, el único estorbo para llegar a la cima.


Después de las severas derrotas que los rebeldes sufrieron en el 98, sobre todo por la falta de experiencia y la ausencia de mando centralizado, se trató de contratar a los antiguos oficiales del Ejercito Yugoslavo.

El mas experimentado era un antiguo coronel llamado Ahmet Krasniqui, que en el 91 prefirió rendir su regimiento en Croacia antes que luchar por el gobierno de Milosevic.

Gracias a un crédito de 4.5 millones de dólares donado por la administración Rugova, organizó a unos 600 oficiales retirados, de los cuales, la mayor parte residían en Suiza y Alemania. Se establecieron con el nombre de Fuerzas Armadas de la República de Kosovo (FARK) en un intento de ganar credibilidad por parte de la administración Rugova en su papel de “liberador” de Serbia.

Thaçi y Haliti aceptaron parte del dinero y entrenaron e integraron parte de los voluntarios en sus propias unidades, pero desbarataron los planes de Krasniqui de construir una fuerza militar independiente. En junio del 98, el ELK que controlaba la frontera comenzó a desviar o bloquear el armamento al grupo rival, luchando en los alrededores de Pec y Decani.

Cuando las tensiones crecieron, Thaçi y las autoridades albanesas decidieron eliminar a Krasniqui. New York Times detalla la organización y ejecución de este crimen cuando el 21 de septiembre del 98, a las 23 horas, a la vuelta de un restaurante en Tirana, el Jeep de Krasniqui fué detenido en un control policial a 300 metros de su oficina. Se registró el vehículo y se desarmó a los acompañantes. No se permitió la entrada al control al segundo coche.

Cuando Krasniqi y sus dos acompañantes salieron del vehículo vieron emerger a tres hombres con pasamontañas. Los hombres, que hablaban con acento albanés, distinguido del de Kosovo, les ordenaron que se echaran en el suelo.

“¿Cual de ellos es?”
preguntaron los pistoleros, según el testimonio de uno de los acompañantes que permaneció en el asfalto.

“Es el del medio”
dijo otro. Le apuntaron con la pistola a la cabeza y después abrieron fuego.

Oficiales norteamericanos fueron informados de que los rebeldes habían matado a Krasniqui. Después fueron elaborados informes para los diplomáticos occidentales en los que se decía que fué asesinado por miembros resentidos de su propia unidad.

En septiembre del 98, los asesinatos se intensificaron y siempre se acusó a los serbios. Los policías albaneses que formaban la guardia personal de Thaçi arrestaban y apaleaban a cualquier albanés que tuviera opinión hostil hacia Thaçi.

Rambouillet, o el reconocimiento internacional del ELK



Así llegó hasta Rambouillet donde estrechaba las manos de la Secretaria de Estado americana Madeleine Allbright y se acercaba a la verja a contar a los periodistas que la delegación serbia lo había amenazado allí mismo de muerte.

Rugova también estaba allí, viendo eclipsar su protagonismo. Thaçi se negó a aceptar las proposiciones de autonomía para Kosovo, y el ELK acabó firmando un documento que, primero, significaba su propio reconocimiento internacional, y segundo, establecía un gobierno interino en Kosovo con los dos partidos mayoritarios.

El 24 de Marzo, la OTAN comenzó a bombardear la antigua Yugoslavia. Durante la intervención, el ELK se convirtió en una especie de “tropa de tierra”. Después de 78 dias de bombardeos, durante los cuales el ELK se dedicó a proporcionar la situación de los blancos, la KFOR y la misión de la ONU (UNMIK) entraron en Kosovo.

Thaçi, autoproclamado Primer Ministro, estaba victorioso, creyendo que tenía a toda la cúpula del gobierno norteamericano detrás de él. No obstante, Madeleine Albright no ocultaba su admiración por él y también mantenía estrecho contacto con Jaime Rubin, Secretario de Estado norteamericano.

Todavía hoy en dia, oficiales serbios denuncian que los objetivos que Thaçi facilitó estaban muy lejos de ser militares, de ahí el elevado número de víctimas civiles durante la campaña de la OTAN en Serbia.

Seis semanas después de la entrada de la OTAN en Kosovo, el ELK atacó Gracko, un pueblo serbio rodeado de pueblos albaneses al sur de Pristina. 14 granjeros serbios fueron asesinados por soldados del ELK, según habitantes de Gracko. Thaçi condenó el ataque y negó responsabilidad alguna.

La OTAN orgullosa de haber prevenido la limpieza étnica en Kosovo, se encontró a si misma apoyando a los que ejercían la limpieza étnica contra serbios y gitanos.

Irónicamente, la mayoría de los habitantes de Gracko eran refugiados de Bosnia y de la Krajina croata, de donde una vez fueron expulsados por Ante Gotovina, que actualmente espera su juicio en La Haya. La diferencia, (150 víctimas frente a 14) puede ser numérica, pero no debe ser política.

Kosovo, uno de los estados mas pobres de Europa



El 5 de octubre del 2000, Milosevic fue reemplazado por el demócrata Vojislav Kostunica en Belgrado. La amenaza serbia no existía mas, pero los gobernantes de Kosovo; el partido de Rugova y los guerri-políticos de Thaçi seguian solo preocupados por fronteras, banderas y nacionalidades.

Mientras tanto, los habitantes de Kosovo, además de padecer una extrema inseguridad ciudadana, siguen siendo de los mas pobres de Europa. Mas de la mitad de la población vive en la pobreza. El salario medio, de aquellos que tienen trabajo, es de 200€ al mes. De acuerdo con las estadísticas oficiales, la tasa de desempleo es del 57.1%, mientras que en el rango de edad de 16 a 24 años, es del 70%.

Kosovo hoy.



A pesar de los poco loables méritos de Thaçi, en algunos momentos se pudo ver una pizca de genio en su estrategia geopolítica. En un artículo publicado en Internacional Herald Tribune (25-11-2005) afirma que “quizás, el mejor incentivo para todos nosotros es que la UE admita a Kosovo, Serbia y Montenegro como tres estados independientes que deben implementar los mismos estándares de desarrollo democrático, protección a las minorías e impulso económico, bajo el paraguas de la OTAN. En esta línea, la región entera puede ser democratizada con fronteras abiertas y libre flujo de personas, bienes y servicios. Debería predominar también una estricta ley del orden en la que una vibrante economía pueda desarrollarse con una moneda común que asimile a las tres comunidades. Después, y solo después, los odios y los conflictos del pasado pasarán a la memoria colectiva y no resucitarán en las futuras generaciones".

Asi, y llegando a nuestros dias, visto el fracaso de las negociaciones entre serbios y kosovares, y el escalofriante apoyo internacional dado por EE.UU. y los paises de mas peso de la UE a la causa de Thaçi, el que debería seguir el camino de La Haya es hoy el presidente electo que probablemente proclame la independencia de Serbia auspiciada por la ONU.

Una posible fecha puede ser después de las elecciones presidenciales en Serbia en Febrero de 2008. Después se espera que Thaçi siga el plan trazado por Martti Ahtisaari, por un periodo de transición de 120 dias hasta que la independencia se haga efectiva.

En Serbia se prevé un potencial retorno de la línea mas dura de nacionalistas en el gobierno de Belgrado. Esta es la razón por la que Occidente quiere esperar para dar cualquier paso hacia la independencia hasta después de las elecciones serbias.

Se dice también, que los serbios de Kosovo quedarán aun mas aislados y que proclamarán su propia república en las regiones del norte donde son mayoría anexionando sus instituciones al Estado Serbio, amenazando con hacer lo mismo la República Serbia de Bosnia Herzegovina. Se dice que aumentará de la misma forma la presión y lucha de los albaneses en Macedonia contra el gobierno.

Mientras, Belgrado ofrece a Kosovo una bandera, un himno, una fuerza policial, selecciones deportivas y oficinas de representación cultural y comercial en el exterior, aunque se reserva el derecho sobre política exterior, de seguridad y fronteriza y excluye que Kosovo sea miembro de la ONU, la OSCE y el Consejo de Europa.

Los albano-kosovares, visto el apoyo de EE.UU insisten en la plena independencia como única solución.

Entretanto, el Presidente Serbio acusa EE.UU. de querer construir un gobierno títere donde mande la OTAN y desde el cual pueda operar en la zona.

Negros nubarrones acechan a los Balcanes en la historia de nunca acabar…

martes, 20 de noviembre de 2007

Disparando a perros

Disparando a perros es una película que retrata el genocidio cometido durante unos 100 días en Ruanda, en el cual, miles de tutsis y hutus moderados fueron asesinados.


No es la primera película que se realiza sobre lo sucedido allí; Hotel Ruanda, ya retrataba el ambiente previo al asesinato del Presidente, la desesperación de los tutsis, la repatriación de ciudadanos occidentales y el abandono de las fuerzas de la ONU, pero Disparando a Perros tiene la particularidad de haber sido rodada en el escenario original y con actores secundarios que sobrevivieron al conflicto.

Esta docupelícula no es un hito del cine, tampoco sus actores son famosos, no tiene un presupuesto de Hollywood ni efectos especiales, pero es una de esas películas que se mantiene en tu memoria, y aunque no ofrezca soluciones consigue que se planteen preguntas.

La trama de la película se desarrolla en la Escuela Técnica Oficial en Kigali, donde se encontraba la sede de la misión del sacerdote bosnio Vjeko Curic, que en la película aparece recreado por el Padre Christopher (John Hurt), y un cuartel de los Cascos Azules de Naciones Unidas que protegían a la comunidad religiosa y a los alumnos de la Escuela.

Sin tenerlo previsto, y sin los recursos suficientes, tras el atentado contra el Presidente de Ruanda, unos cien tutsis perseguidos por los hutus, se refugian en la Escuela. Con el paso de los días, el recinto se convierte en una reserva de tutsis rodeada de hutus sedientos de sangre, armados con machetes y borrachos que esperan a que la ONU abandone el lugar para no perdonar la vida de ningún tutsi.


Se puede decir que el Padre Christopher es el personaje principal. Él constituye el apoyo moral de los que le rodean, salvo del capitán Delon, y se debate entre cual debe ser su papel allí, si debe salvar la vida o permanecer con su gente. Al igual que la labor de la ONU, en ocasiones, su trabajo es puesto en duda. Se centra en la catequesis, en la omnipresencia y en explicar el sentido de la Eucaristía y la Semana Santa, cuando ni rastro de Dios queda allí.

Este personaje nos deja algunos diálogos como este:

Marie: -Ya no queda nada para quemar.

Christopher: -Usad las Biblias. Hay para todos si las compartimos.

Aparece Joe

Chritopher: -¿Sabes una cosa Joe? Esta gente viene aquí a oír misa desde hace no se cuanto tiempo. Se levanta, viene a la iglesia, cantan, hacen genuflexiones, se arrodillan y se van. ¿Sabes por que? Por que les han dicho que lo hagan. Cumplen si entender lo mas mínimo nada de lo que están haciendo. Solo obedecen. Tanto si se les dice que coman una hostia o que maten a machetazos a los de su propia sangre.

Joe (Hugh Dancy), es un joven voluntario de una ONG, que representa en cierto modo la visión occidental de la situación.

El capitán belga Charles Delon de los Cascos Azules (Dominique Horwitz), reproduce el punto de vista de Naciones Unidas.

La joven alumna tutsi Marie (Clare-Hope Ashitey), representa la esperanza de los ruandeses puesta en los europeos, esperanza que casi todos frustrarán.

Por último están los corresponsales de la BBC, que son los encargados de que la opinión pública occidental conozca el genocidio.

Rachel, una periodista británica, nos deja también diálogos muy interesantes:

Hablando del año pasado de Bosnia, cuando ejercía allí como corresponsal (1993)

Rachel: -Cada dia lloraba. Pero curiosamente aquí… ni una lágrima.

Joe: -Supongo que te vas acostumbrando.

Rachel: -No… No… es peor que eso… Cada vez que veía una mujer bosnia muerta, una mujer blanca, pensaba: Podría ser mi madre. Pero aquí, solo son… africanos muertos.

Silencio.

Rachel: -Que cosas digo. En el fondo solo somos unos perfectos egoístas.

El título, Disparando a perros hace referencia a una decisión del capitán Charles Delon de los Cascos Azules de disparar contra unos perros que se alimentan de los cadáveres y pueden transmitir enfermedades a la población. Esta razón, aparentemente inocente es de vital importancia en la trama del discurso critico de la película.


El origen del guión de David Wolstencroft está en las experiencias ruandesas de David Belton, productor del film, y que conoció bien al padre Vjeko Curic, que le salvó la vida ocultándolo de los hutus. Él era un reportero de la BBC que en 1994 viajó a Ruanda a cubrir la guerra. El sacerdote le acompañó y le protegió en numerosas ocasiones, y gracias a él muchos supieron de los horrores de aquel genocidio. Cuando tiempo después, en Washington, Belton supo del asesinato del padre Curic, decidió escribir el argumento junto al documentalista Richard Alwyn y producir la película.



En España no conocemos tan bien el conflicto como en Francia o Bélgica, países excoloniales con mayor relación, sobre todo lingüística, con el África subsahariana. Hemos visto películas, leído los periódicos y visto las noticias de la tele, y eso de hutus y tutsis nos suena muy lejano, a una incomprensible guerra de un desgraciado país africano, pobre en extremo, con muchos Ak-47 y enfermo de sida pero ¿Cómo es aquel país? ¿Quiénes son los hutus y quien los tutsis? ¿Cuál fue la situación histórica que desembocó finalmente en el conflicto? ¿Acaso el asesinato del Presidente fue la causa única de las matanzas? ¿O este fue uno mas de los hechos perfectamente orquestados para poder justificar el conflicto?



Ruanda. Una historia de violencia.

Ruanda es un país pequeño, de elevada densidad demográfica y relieve ondulado, situado en la región de los Grandes Lagos, en el África oriental. En el siglo IV a.C. los twas, pigmeos cazadores, se internan en las montañas boscosas de Ruanda e instalan asentamientos de forma permanente.



Unos diez siglos mas tarde, agricultores hutus comienzan a llegar a la región y a establecerse de forma sedentaria, conviviendo con los twas en paz. Cien años después, y ya en el siglo XII y XIII de forma mas evidente, granjeros tutsis llegan a Ruanda provenientes de los alrededores (principalmente de la actual Uganda). También estos últimos se instalan en la zona y en el siglo XIV pasan a formar parte de una comunidad formada por twas (cazadores), hutus (agricultores) y tutsis (ganaderos).
La convivencia entre las dos últimas etnias fue simbiótica durante un tiempo hasta que a partir del siglo XVI, los principales jefes tutsis inician unas campañas militares contra los hutus, matando a sus príncipes, a los cuales, de forma simbólica, cortaron los genitales y los colgaron en los tambores reales buscando humillar a sus enemigos y recordarles que los hutus, eran súbditos de los tutsis. En ese momento, había comenzado una relación de vasallaje dominada por la etnia menos significativa en la zona, los tutsis, con un 14% de la población.



La organización de los clanes reales tutsis dominó todo el país, lo que provocó una casta militar y social compuesta por tutsis y que excluía a la mayoría de la etnia hutu. Se creó una estructura socioeconómica clasista que aumentaría con la llegada de la colonización europea; alemana en primer lugar y belga después. La influencia occidental, a través de la introducción por los belgas de un carné étnico, que proporcionaba a los tutsis mayor nivel social y mejores puestos en la administración colonial, acabó por institucionalizar las diferencias sociales. Por aquel entonces, los pigmeos twas, gozaron de un relativo buen trato por parte de la etnia tutsi que consideraba a los cazadores de las montañas por encima de los hutus en la pirámide social.
En 1959, ante el hartazgo de la población hutu, se comienza, de forma meditada, a intentar socavar el poder de los tutsis para llegar a un mejor reparto de la riqueza. A partir de ese año, se producen revueltas, asesinatos masivos, quemas de casas y propiedades, deportaciones y exilios a los países vecinos.

En 1961, Ruanda, liderada por la mayoría hutu, se independiza de Bélgica. Este momento fue aprovechado por la ONU para organizar un referéndum bajo supervisión internacional. El resultado fue de un 80% del NO a la continuidad de la monarquía tutsi, lo que obligó a los gobernantes a aceptar la República, forzando el exilio de miles de tutsis partidarios del sistema vigente monárquico y contrarios a conceder el poder a la etnia hutu.


Los exiliados de corta edad de aquel momento, con el paso de los años, llegarían a convertirse en los fundadores del Frente Patriótico Ruandés, que tuvo un papel decisivo en la guerra civil del 94.

En 1972 se produjeron unas terribles matanzas en el vecino Burundi: 350.000 hutus fueron asesinados por tutsis y esto provocó, definitivamente, un sentimiento anti-tutsi por parte de la mayoría de la etnia hutu en Ruanda. La población comenzó a exigir a su presidente Grégoire Kayibanda mano dura contra la antaño clase dominante del país y la respuesta insatisfactoria por parte del presidente y los casos de corrupción en el gobierno, provocaron el golpe de Estado del general Habyarimana (de etnia hutu), en julio de 1973.

Caudillismo y gobiernos militares.

Pese a su irrupción antidemocrática en la escena política, el gobierno del general realizó una buena gestión del país hasta la segunda mitad de los 80, contando con el apoyo logístico y militar de Francia. También tomó la iniciativa de una reconciliación nacional. Éste, había conseguido apaciguar a unos y a otros cediendo, sobre todo, en que el control financiero del país se concentrara en manos tutsis.

En octubre de 1990, el Frente Patriótico Ruandés, compuesto por exiliados tutsis expulsados del país por los hutus con el apoyo del ejército, y aprovechando la crisis económica provocada por el descenso del 50% del precio del café, invade Ruanda desde su vecino Uganda. En 1993 los dos países firman un acuerdo de paz (Acuerdo de Arusha).

En 1994 las milicias hutus, son entrenadas y equipadas por el ejército ruandés entre arengas y ánimos a la confrontación por parte de la Radio Televisión Libre de las Mil Colinas, dirigida por las facciones hutus más extremas, y que por ejemplo, hizo circular el bulo de que la minoría tutsi planeaba un genocidio contra los hutus. Una de las consignas más repetidas era: "¿has matado ya a tu tutsi?"

Violencia extrema.

Tras el atentado contra el Presidente, comenzó la lucha, perfectamente planeada con anterioridad, conocida como: “la solución definitiva al problema tutsi”. Por aquel entonces, la milicia ruandesa estaba compuesta por 30.000 hombres (un miembro por cada diez familias) y organizados a lo largo del país con representantes en cada vecindario. Algunos miembros de la milicia podían adquirir rifles de asalto Ak-47 con sólo rellenar un formulario. Otras armas, como granadas no requirieron ningún papeleo y se distribuyeron masivamente.

El genocidio fue financiado, por lo menos en parte, con el dinero sacado de programas de ayuda internacionales, tales como la financiación proporcionada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional bajo un Programa de Ajuste Estructural. Se estima que se gastaron 134 millones de dólares en la preparación, con unos 4,6 millones de dólares gastados en machetes, azadas, hachas, cuchillos, y martillos. Se estima que tal gasto permitió que uno de cada tres varones hutus tuviera un machete nuevo.

En abril de 1994 el asesinato del general Juvenal Habyarimana y el avance del Frente Patriótico Ruandés desencadena multitud de masacres en el país contra los tutsis. Se estima que más de 800.000 personas fueron asesinadas y casi cada una de las mujeres que sobrevivieron al genocidio fueron violadas. Muchos de los 5.000 niños nacidos fruto de esas violaciones fueron asesinados.

La vergonzante inoperancia de la ONU ante el asesinato de sus soldados.

Al día siguiente, el 7 de abril, la primera ministra Agathe Uwlingiyimana y 10 soldados belgas de las fuerzas de la ONU que la custodiaban, fueron asesinados por la guardia presidencial, acusando al contingente de la ONU de haber derribado el avión del presidente. Este hecho, confirma claramente las sospechas acerca de una trama oculta llevada a cabo por los radicales hutus.



Monumento en memoria de los diez soldados belgas.


Independientemente del motivo utilizado para perpetrar este asesinato, el hecho en sí tuvo una importante repercusión internacional, lo que hizo pensar a muchos que la ONU intervendría firmemente y pararía el terrible conflicto que se avecinaba. Por el contrario, se ordenó la retirada de lo cascos azules, dejando a la población civil sin protección. Esta situación fue aprovechada por los radicales hutus para comenzar el genocidio.

En ese mismo día, Bélgica y Francia, sacan del país a todos sus nacionales, sin preocuparse de los ruandeses, ni siquiera de los que trabajaban en sus empresas. El día 11 de abril, un comunicado de la Cruz Roja Internacional estima que decenas de miles de ruandeses han sido asesinados en tan solo unos días.

Considerando todos los datos y testimonios que se poseen acerca del conflicto, hay que aclarar que éste no fue exactamente un genocidio de hutus contra tutsis exclusivamente, sino que una falange radical y mayoritaria de la etnia hutu fue la que preparó el aniquilamiento masivo tanto de tutsis como también de hutus moderados u opositores del régimen del Habyarimana y cercanos al Frente Patriótico Ruandés (FPR). Por lo tanto, el genocidio no fue sólo de carácter étnico, sino también político. Por otro lado no debemos olvidar que también hubo entre las víctimas miles de ciudadanos de la etnia hutu muertos a manos del FPR. Pese a todo, los datos son claros: se eliminó al 75% de la etnia tutsi.

El papel de Occidente.

Bélgica, potencia colonial, optó desde el principio de su dominio por privilegiar a la minoría tutsi y convertirla en élite. La Iglesia expandió la noción de su superioridad respecto de los hutus y los colocó en los puestos clave de la administración colonial. En 1992, el parlamento belga tuvo conocimiento a través del embajador en Ruanda de que se preparaba una "solución definitiva" del problema étnico, pero no actuó de ningún modo.
Francia firmó un acuerdo de suministro armamentístico con Ruanda en 1975 y, en nombre de la francofonía, apoyó al régimen dictatorial de los hutus radicales a pesar de sus actuaciones inaceptables: sus oponentes tutsis, procedentes del exilio en Uganda, se habían convertido en anglófonos.


Estados Unidos, aliado del actual gobierno tutsi de Ruanda, patrocina la actuación de ese país, junto con Burundi y Uganda, en la guerra de rapiña que tiene lugar en la RD del Congo. Bill Clinton evitó pronunciar ante la prensa la palabra “genocidio” ya que ello les obligaría a la intervención. En lugar de eso, él mismo y su administración se refirieron a lo sucedido en Ruanda como “actos de genocidio”.

En cuanto a la ONU, que en 1993 envió una misión al país (MINUAR) con la finalidad de contener la escalada de violencia, optó por la pasividad cuando se inició el genocidio -visiblemente preparado y cuidadosamente organizado-. Las fuerzas de MINUAR no recogieron las armas que se distribuían entre los milicianos, a pesar de tener el mandato correspondiente y, en el momento inicial de las matanzas, evacuan el terreno y dejan desprotegidas a las víctimas. A pesar de todas las evidencias, la ONU no califica las matanzas de genocidio hasta el 25 de mayo, cuando buena parte de las masacres ya se han consumado.
Un futuro poco esperanzador.
Hoy en dia se ha hecho poco por la reconstrucción de la fraternidad nacional. Se quiere juzgar en Francia al actual presidente y se ha constituido un Tribunal Internacional similar al de La Haya con Yugoslavia. A grandes rasgos la situación del país es la siguiente:
El poder está en manos de un círculo de tutsis cada vez más reducido en torno al "hombre fuerte", Paul Kagame.

Los grupos hutus mantienen sus iniciativas armadas.

El Gobierno ruandés participa activamente en la guerra de la RD Congo.
La represión gubernamental se mantiene intensa: a partir de 1997 se instaló población desplazada en campos vigilados y posteriormente se reinstaló en pueblos -algo que va en contra de la tradición del país: las familias viven dispersas en las colinas ruandesas-. El US Committee for Refugees calculaba unas 600.000 personas desplazadas en 2000.

La situación económica es grave: el 70% de la población viva bajo el nivel de la pobreza.

La aplicación de la justicia es lenta, desigual e ineficaz. Para depurar las responsabilidades del genocidio coexisten los tribunales propios del país, los "gacaca" o tribunales populares (ninguno de los cuales parecen demasiado eficaces) y el TPIR (Tribunal Penal Internacional para Ruanda), con sede en Arusha y qua hasta ahora ha dado muestras de una lentitud extrema. Hay unos 120.000 presos, a la mayoría de los cuales no se les ha abierto proceso. Muchos mueren como resultado de las condiciones en que se encuentran. Las víctimas del genocidio se muestran desanimadas. A veces, un detenido liberado es asesinado...

No existe ninguna iniciativa oficial en favor de la reconciliación.

El hecho de que el genocidio diezmara las élites intelectuales añade dificultades a la recuperación del país.

Se ha trabajado mucho en la reconstrucción de casas.

Proliferan las asociaciones de ciudadanos comunes y corrientes: de mujeres (a menudo solas y con experiencias horrendas a cuestas), de defensa del medioambiente, las cooperativas de crédito, etc. Pero la mas influyente es la de las víctimas, "Ibuka" ("Recuérdalo"), que trabaja contra el olvido y el negacionismo y mantiene algunos lugares como recordatorio, como la iglesia de Nyamata y Murambi.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Ante Gotovina, artífice de la independencia croata.

Héroe y villano para unos y otros, se enfrenta a la mas que probable cadena perpetua.

En noviembre de 2005 la Policía Nacional de Las Palmas de Gran Canaria investigaba el paradero de los miembros de una banda de albano kosovares que habían cometido diversos robos en almacenes y empresas de la zona. La búsqueda se extendía por los hoteles y los agentes comprobaban periódicamente los pasaportes de Europa del este. Durante un chequeo rutinario se percataron de que la foto del pasaporte fotocopiado que un hotel les había enviado coincidía con la de uno de los fugitivos mas buscados por INTERPOL.


Tras localizarlo, fue sometido a una estrecha vigilancia siguiendo todos sus movimientos y averiguando la identidad de las personas con las que mantenía contacto, hasta que finalmente se dio la orden para su detención. El mandato de arresto fue precedido de un férreo control en las inmediaciones del hotel ante la posibilidad de que el prófugo y su acompañante estuvieran armados. Las contramedidas de seguridad, con agentes apostados en la calle y en vehículos camuflados, se diseñaron para abortar una posible huida.

Finalmente, fueron dos policías de paisano los que se acercaron a la mesa del restaurante del Hotel Bitácora en la Playa de las Américas, donde cenaba en compañía de su guardaespaldas. Los agentes les enseñaron sus placas y los detuvieron sin que ofrecieran resistencia, siendo trasladados a la Comisaría Sur de Tenerife, en cuyos calabozos pasaron la noche.

La Policía Nacional había dado con uno de los tres hombres mas buscados de Europa. Criminal de guerra para La Haya, héroe nacional para muchos de sus compatritotas, el fugado, que había sido hasta ahora el principal escollo para la adhesión de Croacia a la Unión Europea, había sido capturado.



Ante Gotovina, de 49 años, llevaba en paradero desconocido desde 2001, cuando fue acusado como jefe de las fuerzas croatas de: "planificar, instigar y ordenar entre julio y noviembre de 1995, deportaciones, asesinatos, desplazamientos, persecución de personas, saqueo y destrucción de bienes públicos y privados, destrucción de ciudades, pueblos y aldeas, sin motivo".



La autoproclamada República Serbia de Krajina en rojo


Ante Gotovina dirigió la 'Operación Tormenta', en la que Croacia recuperó la región de la Krajina, que había pasado a manos serbias. En tres días implantó el terror indiscriminado por donde pasaba con sus tropas (el Tribunal Internacional le acusa de ordenar y participar en el asesinato en masa de 150 civiles sólo durante esta operación), al mismo tiempo que preparaba corredores de escape para forzar que las poblaciones asediadas, aterrorizadas por sus métodos, salieran huyendo hacia Serbia abandonando hogares, propiedades y haciendas, que fueron saqueados y quemados. Desde entonces a los serbios se les ha impedido volver por cualquier medio. Bien fuera a través de una variedad de ardides burocráticos, bien tratando brutalmente o asesinando a los pocos que quedaron.


Vida de película de acción.

Ante Gotovina, hijo de un pescador, nació el 12 de octubre de 1955 en la isla adriática de Pašman, cerca de Zadar.

Con 16 años abandonó su casa para trabajar como marinero. Con 18 años, escapó de Yugoslavia para unirse a la Legión Extranjera de Francia bajo el pseudónimo de Ivan Grabovac.

Se hizo miembro del regimiento de paracaidistas y después de su formación en Pau se unió a la Élite de Comandos de Acción que actuaban en África. Durante esos años conoció a sus “hermanos de armas”, Dominique Erulin y su hermano Philippe, famoso por sus “técnicas” de interrogatorio durante la guerra de independencia de Argelia (1954-62).

Gotovina participó en operaciones en Yibuti, Kolwzi, en Zaire y en Costa de Marfil y se convirtió en el conductor del Coronel Erulin. Después de cinco años de servicio abandonó la Legión con el cargo de caporal chef y obtuvo la nacionalidad francesa en 1979.

Durante los 80 Gotovina trabajó en una serie de agencias de seguridad, incluyendo KO Internacional, que es una filial de VHP Security. Esta compañía fue conocida por ser una tapadera del “Servicio de Acción Cívica” grupo especialistas en acciones encubiertas para el movimiento gaullista. KO Internacional también fue la empresa de seguridad personal de Jean-Marie Le Pen. En Mayo de 1981, con Erulin, Gotovina formó un comando para ayudar al editor Jean-Marie Mouchard, un íntimo de Le Pen cuyas oficinas de prensa se encontraban ocupadas por huelguistas del Comité General de Trabajadores.

Según los archivos policiales franceses, el nombre de Gotovina aparecía en las fichas policiales por robos en joyerías y extorsión. Gotovina y Erulin volaron a Latinoamérica, donde entrenaron a formaciones paramilitares de extrema derecha, sobre todo en Argentina, Chile, Colombia y Guatemala.

Durante un viaje a Francia es detenido y sentenciado en 1986 a cinco años de prisión. Sale al año siguiente, en circunstancias que demuestran que tenía protectores importantes.

En los 90 su rastro es encontrado en Paraguay. En el 91, en un bar en Iguac, su destino cambia para siempre. Allí conoce a algunos refugiados croatas que le hablan de las masacres de policías croatas en las afueras de Vukovar. En este momento, decide volver a su país de origen y ofrecer sus servicios como militar.


Allí se alista en la Guardia Nacional Croata, la primera organización que dará lugar al ejército croata. Fue un efectivo comandante y tenía una ventaja que tenían muy pocos soldados croatas: experiencia en combate. Luchó en Eslavonia Occidental y llamó el atención de sus superiores. En 1992, Gotovina fue ascendido a Brigadier, un cargo solo por debajo de Coronel.

El pasado de Gotovina era sabido por el Ministro de Defensa Gojko Susak y el Presidente Franjo Tudjman, pero prefirieron ignorarlo o pasarlo por alto ya que Gotovina les estaba prestando un precioso servicio en ese momento.

En este periodo, junto a Janko Bobetko y Anto Roso organizó la “Operación Maslenica” que restituyó la continuidad territorial de Croacia en Dalmacia.


En 1994, fue promocionado a General y asumió el mando del distrito militar de Split. Desde allí organizó la defensa de Livno y Tomislavgrad de las tropas serbo bosnias de Ratko Mladić. Lideró la conquista de Glamoč y Bosanko Grahovo lo que le permitió sitiar Knin, la capital de la autoproclamada República Serbia de Krajina.

Knin, hoy en dia.

Esto, aseguró las condiciones para el rápido éxito de la “Operación Tormenta” desarrollada en 3 dias (4, 5 y 6 de Agosto de 1995) en la que los croatas tomaron el mando de Knin, la que ellos llamaban “ciudad real” ya que fue la residencia de los reyes del estado medieval croata.

El Tribunal de La Haya demanda su detención.

En 2001, con una Croacia independiente y reconocida y con el Tribunal para la Antigua Yugoslavia de La Haya funcionando a pleno rendimiento, se dicta la orden de detención de Gotovina, posteriormente transmitida al ejército Croata. Antes de esa fecha y probablemente avisado por sus contactos, Gotovina rechazó la legitimidad del Tribunal y huyó con su pasaporte francés, renovado en la Embajada francesa, que no se opuso pese a que la acusación oficial era inminente. Desde ese momento comenzó la caza de Gotovina. La Corte de Zagreb emitió la orden de arresto. Estados Unidos ofreció por él una recompensa de 5 millones de dólares, y su nombre, apareció junto al de Radovan Karadzic y Ratko Mladic.


Por aquel momento, Croacia estaba administrada por el gobierno de centro izquierda de Ivica Racan, que temía que la captura de Gotovina tuviera graves consecuencias por parte de sus simpatizantes. Se dice que en los servicios secretos croatas, Gotovina tenía apoyos que le ayudaron a evadir la justicia.

En diciembre de 2003, Ivo Sanader, de la derecha croata, fue elegido Primer Ministro. Con él, el nacionalismo croata relajó su discurso e incluso consiguió el apoyo de la minoría serbia, pero lo mas importante fueron las pretensiones de Sanader de hacer de Croacia un miembro de la Unión Europea, y el precio era la entrega de Gotovina.

Con la elección de Sanader la caza fue considerablemente intensificada. El gobierno de Croacia, incluso juró que Gotovina no estaba en suelo croata. De todos modos no fue suficiente para la Unión Europea. En marzo de 2005 se pospusieron las negociaciones. Reino Unido, Holanda, Finlandia, Dinamarca y Suecia habían decidido: negociaciones no antes de extradición. Los del antiguo bloque Austro-Húngaro, llamados: Austria, Hungría y Eslovenia, no fueron lo suficientemente fuertes para cambiar la balanza.

Las fronteras croatas fueron tan intensamente controladas que la tasa de criminalidad descendió un 10 por ciento. Cada denuncia sobre el paradero de Gotovina, incluso las mas fantásticas fueron investigadas.

Finalmente, el Tribunal de La Haya confirmó la total cooperación de Croacia con la Corte. En el Tratado de Luxemburgo se resolvió comenzar las negociaciones para el ingreso de Croacia en un tratado en el que Austria ganó la admisión de Zagreb a cambio de renunciar a la oposición de negociaciones con Turquía.

Gotovina todavía estaba lejos. De todos modos, es sabido que Croacia lo localizó en España en Septiembre de 2005 pero no reveló esa información por razones de seguridad en ese momento. La escapada de 4 años del General Gotovina finalizó, un 8 de diciembre, en un lujoso hotel de las Islas Canarias mientras cenaba con un amigo.


Su huida crea reacciones contrariadas en Croacia

Los distintos puntos de vista hacia Gotovina dividieron a la sociedad croata. Muchos piensan en Gotovina como héroe de guerra y objetan la acusación de crímenes ya que son actos que se cometieron durante una guerra de independencia. Otros piensan que el progreso y el destino de Croacia depende mucho mas que la fe de un solo hombre, y se preguntan por que la entrega voluntaria a La Haya del General Ademi no fue seguida por Gotovina.

Durante la huida, Gotovina se convirtió en un icono en la cultura popular croata. Marko Perković y Miroslav Škoro, dos músicos conocidos por sus tendencias de derecha, compusieron letras implícitamente implorando la suerte y la huida del General. Ambas canciones se convirtieron en éxitos, especialmente entre la audiencia mas joven.



En 2001 el escritor Nenad Ivanković escribió Ratnik - pustolov i general (jedna biografija (Guerrero – aventurero y General (biografía). El cineasta Dejan Šorak escribió y dirigió Dva igrača s klupe (Two players from the bench) estrenada en 2005 cuyo argumento se inspiraba en los acontecimientos ocurridos en torno a la acusación de La Haya.


Two players from the bench

Gotovina posee popularidad en su país por varios factores, el mas obvio, que el general es visto como un héroe por algunos. Su fuga concuerda con el antiguo estereotipo de un rebelde fuera de la ley, una persona que desafía las distantes y tiránicas autoridades, en este caso las de La Haya, Bruselas, y otras capitales occidentales cuyos gobiernos demandan su arresto.

Este tipo de cultura del rebelde fugitivo es especialmente celebrada y fuerte en las regiones dinámicas como el interior de Dalmacia y las zonas vecinas pobladas por croatas en el Oeste de Herzegovina, y en general en todo los Balcanes. Otros croatas, a pesar de su condición regional, persuasión política o incluso actitud hacia las atrocidades de los tiempos de guerra ven la huida de Gotovina como un acto de desafío hacia la estabilidad política de Croacia.
Captura y extradición.

Cuando en diciembre de 2005 la policía española acabó con su huida en un hotel de Tenerife portaba un pasaporte croata con el nombre simulado de Kristijan Horvat. Contenía sellos fronterizos de varios países, entre los que se encontraban Argentina, Chile, Rusia, China, República Checa y Tahití. También se descubrió la suma de 12.000 € en su habitación.


Hotel Bitácora

Gotovina fue inmediatamente trasladado a Madrid y posteriormente extraditado a La Haya. En la acusación, Gotovina declaró que no era el hombre que se describía en cada uno de los cargos. Los medios de comunicación croatas han reportado que el gobierno de ese país contribuyó en los fondos para la defensa de Gotovina y que incluso descongeló las antiguas cuentas del general para asistencia financiera.

Junto a los serbios Radovan Karadzic y Ratko Mladic, todavía en paradero desconocido, Gotovina era uno de los criminales de guerra más buscados por la justicia internacional. Sin embargo, ni aun cuando todos los jefes políticos y militares serbios y croatas responsables de crímenes contra la humanidad estén sentados ante el Tribunal de La Haya podrá darse por concluida la lucha de las víctimas y de la justicia contra el genocidio de los Balcanes.

En estos momentos Gotovina se encuentra en La Haya para ser juzgado por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad (su juicio debía empezar en mayo pasado, pero se aplazó por problemas con los abogados de la defensa).

Junto al asedio de Sarajevo, la destrucción de Dubrovnik, la matanza de Srebrenica y la huída de los kosovares, la expulsión de los serbios de Krajina comandada por Ante Gotovina está considerado como uno de los episodios más infames de las guerras yugoslavas.

“Reconocer precipitadamente a Croacia traerá un desastre a los Balcanes” Con estas palabras, el secretario general de la ONU, el peruano Ernesto Pérez de Cuéllar, dirigía una carta urgente al canciller alemán Helmut Kohl a comienzos de 1991.

jueves, 4 de octubre de 2007

Europa no manda en Europa

Érase una vez que se reunieron los líderes de los países mas poderosos del mundo para trazar las fronteras de las pequeñas y medianas naciones.

La belicosa administración Bush propuso la creación de un nuevo país con todas sus consecuencias, los rusos, declararon que no aprobarían nada que no surgiera de acuerdo mutuo entre los serbios, sus amigos del sur, y los albaneses de Kosovo. La Unión Europea manifestó división y escasa capacidad de operancia de nuevo.

El 10 de diciembre de 2007, deberá decidirse el futuro de Kosovo. George Bush, tratará de persuadir a Putin de que no vete la resolución de la ONU favorable a la soberanía. Si no lo consigue, es probable que los líderes albano-kosovares proclamen la independencia, con la promesa del reconocimiento de Washington.

Mientras, el estado serbio se resiste a perder una parte de su territorio, perdido en parte desde los bombardeos de la OTAN, ya que no tienen ni bandera, ni ejército, ni control fronterizo allí. Los líderes políticos, califican una posible declaración de independencia como un acto irresponsable que traerá mas inestabilidad a los balcanes, nacionalismo, separatismo y anexionismo en otras regiones.

Los dirigentes albano-kosovares, en su delirio independentista sueñan con un estado inyectado de Euros y ayudas internacionales, apadrinados por los EE.UU. Como si de la noche a la mañana fueran a desaparecer todos los problemas de pobreza, criminalidad, inseguridad… al mismo tiempo que desaparecen los serbios.

La Unión Europea se ha hecho a si misma irrelevante en las negociaciones debido a la falta criterios e intereses comunes. Unos se han declarado partidarios de la partición de Kosovo, otros de un Kosovo autónomo dentro de Serbia, y otros a favor de un Kosovo independiente.

A la mente vienen ahora los fracasos de los 90 de la Unión Europea en los Balcanes, cuando no se hizo ningún esfuerzo diplomático para impedir la ruptura de Yugoslavia e incluso algunos líderes instigaron a países como Croacia a separarse por afinidad cultural, ideológica, religiosa, intereses económicos o un poco de todo y mas de lo último.

Cuando la cruda guerra llegó, la UE permaneció pasiva, aportando ayuda humanitaria, observadores internacionales y periodistas. Alegando falta de unión y capacidad, la UE decide no implicarse militarmente y convoca negociaciones, mientras, se producían genocidios, limpieza étnica y ataques a civiles.

En 2007, una vez mas, la Unión Europea juega un papel nulo en una zona vital para la misma, dando una imagen de debilidad y desunión, muy poco de acuerdo con sus principios fundacionales.



Mapa étnico de Kosovo. Jean-Arnault DÉRENS. «Les ''petits peuples'' oubliés des Balkans» dans Le Monde diplomatique, Paris, juillet 2003, p. 16-17.

martes, 25 de septiembre de 2007

Vida de gangster, muerte de gangster.

Delincuente juvenil, ladrón de bancos, traficante de petróleo, chicas, armas y artículos de lujo, agente de la policía secreta, líder paramilitar, propietario de clubes de fútbol, político y mafioso local. Tuvo 9 hijos con cinco mujeres diferentes. Arkan, murió tal cual había vivido siempre. Rodeado de intriga y violencia.

Željko Ražnatović, conocido como Arkan, nació en abril de 1952 en el sur de Eslovenia. Su padre serbo-montenegrino era un oficial de alto rango de las Fuerzas Aéreas Yugoslavas. En su niñez y adolescencia vivió con su madre (activista comunista) y sus hermanas mayores. Sus padres se divorciaron y su padre le solía pegar, tratando a todos los componentes de la familia como subordinados militares. Por este tiempo comenzó la carrera delictiva de Arkan, escapándose varias veces de casa y terminando en correccionales. Su padre con contactos en el aparato de seguridad estatal tenia que pedirles el favor de que lo sacaran.

Pero la carrera delictiva de su hijo continuó cuando a los 20 años emigró a Europa Occidental de forma ilegal. Allí se reunió con famosos delincuentes yugoslavos que mas tarde murieron asesinados. Fue arrestado en Bélgica, Holanda, Suecia, Alemania, Austria, Suiza e Italia por robos con arma de fuego, asalto y asesinato. Entró en la cárcel en Bélgica en 1974 para escaparse en el 77, volver a ser encarcelado en el 79 en Holanda y escapar de nuevo en el 81. Ražnatović se encontraba entre los diez más buscados por la Interpol.

Goran Vukovic, un delincuente que actuó con él dijo: “De todos nosotros, Arkan era el que mas bancos atracó. Entraba en ellos casi como si fueran una tienda de autoservicio. Los bancos eran su especialidad, así como escapar de prisión.”

Desde que emigró a Europa Occidental trabajó como agente encubierto. La prensa de Belgrado desveló que Arkan estaba trabajando para el gobierno acallando, amenazando, chantajeando y eliminando a gente problemática que había emigrado al extranjero, opositores políticos al régimen de Tito. Muchas personas encuentran conexión con este trabajo y las fugas de la cárcel. Stane Dolanc, amigo de su padre y jefe de la Policía Secreta Yugoslava (UDBA), con quien se dice trabó una buena amistad, le ayudaba como recompensa por sus servicios a la UDBA.

Regreso a Yugoslavia, mafioso consolidado y paramilitar.

En 1981, tras escapar de la cárcel en Holanda, vuelve al hogar continuando su carrera como delincuente mediante la apertura de numerosos negocios ilegales. Con ayuda oficial, se hace cargo del club de seguidores del Estrella Roja, cuyo estadio se encontraba delante de su casa.

En el 83 dos policías fueron a detenerle para interrogarle sobre sus negocios, pero se resistió, sacando su arma e hiriendo a ambos. La intervención de Stane Dolanc logró su excarcelación dos días después. Este incidente acrecentó su reputación de criminal político en Belgrado.

En octubre de 1990, cuando la situación étnica, civil y religiosa se hizo insostenible en Yugoslavia, Arkan creó un grupo paramilitar al que llamó Guardia Voluntaria Serbia.

Estaban financiados y asistidos por el Ejército Yugoslavo del Pueblo (JNA). Arkan reclutó a los hinchas mas violentos del Estrella Roja de Belgrado, a los que llamó tigres de Arkan. El grupo, en activo desde el 91 hasta el 95, se cree estaba formado por unos 10.000 hombres bien entrenados y equipados con armamento moderno, incluyendo varios tanques y helicópteros. Fueron proveídos y equipados por las reservas de la policía serbia durante la guerra en Croacia y Bosnia.

Al comienzo de la guerra en Croacia en 1991 y en Bosnia en 1992 Arkan y sus unidades se desplazaron para defender los territorios controlados por serbios en estos países y realizando operaciones de limpieza étnica de los no-serbios.

En la Krajina los Tigres de Arkan lucharon en varias zonas de la Eslavonia Oriental. En la República Serbia de Bosnia combatieron en los alrededores de Zvornik y Brčko, donde aplastaron a unidades de Bosnios pobremente armados.

En otoño de 1995 sus tropas combatieron en la zona de Banja Luka, Sanski Most y Prijedor, donde fueron comandados por el propio Arkan, llegando a recompensar a sus soldados con los botines procedentes de sus saqueos.

Arkan, un icono en la sociedad serbia.

Matar para Arkan era algo patriótico, pero también un buen negocio. Allá donde llegaban sus militares, entregaba una concesión para el tráfico ilegal de petróleo. Refugiados musulmanes afirmaron que se les robó el dinero que llevaban, joyas y objetos de valor. Cuentan que en una ocasión, Arkan y su esposa estrella del género musical turbo-folk, Ceca, estaban en un programa de televisión de la prensa del corazón y entró una llamada de una mujer quejándose del collar de fino oro y colgante de diamante que llevaba Ceca.

La mujer de la llamada describió correctamente la inscripción que había en él. “¿Cómo lo sabe?” Preguntó la presentadora mientras la pareja se incomodaba en el sofá. “Por que Arkan me lo robó en Bjelina”

En la posguerra, cuando la Guardia Voluntaria Serbia fue disuelta de manera oficial, volvió a sus intereses en el deporte y los negocios privados. Se dice que tuvo a unas 400 personas en nómina y negocios entre los que se contaban casinos, discotecas, gasolineras, pastelerías, almacenes, panaderías, restaurantes, gimnasios, así como una agencia de seguridad privada.

Compró un equipo de segunda división, el Obilić, al que llevó a primera división a jugar competiciones europeas.

Llegó a amenazar a los jugadores de equipos rivales que metían goles al Obilić. Estas amenazas eran acentuadas por los veteranos de su ejército que llenaban las gradas. La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol prohibió al Obilić la participación en sus competiciones. Arkan abandonó la presidencia y cedió el cargo a su esposa Ceca.


Como antes se ha dicho, tuvo nueve hijos con cinco mujeres diferentes. Su hijo mayor, Mihajlo, nació en 1975, de una relación con una mujer sueca, Agneta. Mihajlo llegó a combatir junto a su padre. Más tarde tuvo dos hijas, una de una relación con una mujer belga y la otra con una actriz de Belgrado, los tres con su paternidad reconocida. La primera esposa de Arkan fué Natalija Martinović, profesora de español, con quien tuvo cuatro hijos. Arkan se divorció y más adelante contrajo matrimonio en febrero de 1995 (con un uniforme militar serbio de la Primera Guerra Mundial) con Svetlana "Ceca" Veličković.

Pareja muy popular y glamurosa aparecía a menudo en público y las revistas del corazón. De este matrimonio nacieron sus hijos Veljko y Anastasija.

Arkan, asesinado a tiros.

Los meses posteriores al final de la Guerra de Kosovo y hasta el día de su asesinato, se convirtieron en un largo período de polémica, controversias, rumores y especulaciones. Algunos le acusaban de haber colaborado con los aliados en los bombardeos. Otros, decían que sabia demasiado y podría perjudicar al Presidente Milosevic. No obstante, vivía rodeado de enemigos, competidores mafiosos y gente con sed de venganza.

El 15 de enero de 2000 a las 17:05, Arkan estaba sentado, hablando con dos amigos en el vestíbulo del Hotel Intercontinental de Belgrado. El asesino, Dobrosav Gavrić, era un joven de 23 años, miembro de la brigada móvil de la policía, que se encontraba de baja aquellos dias.

Gavrić se aproximó por detrás de ellos, y realizó una sucesión de disparos rápidos con su CZ-99 reglamentaria. Arkan murió a las 18:50 en el hospital. Los acompañantes de Arkan en aquel momento Milenko Mandić, un hombre de negocios, y Dragan Garić, inspector de policía, también fueron asesinados por Gavrić. Este fue disparado y herido por el guardaespaldas de Arkan. Se le trasladó a un hospital cercano a la frontera con Bosnia. Gavrić sobrevivió, pero como resultado de las heridas quedó postrado en silla de ruedas.

Tras la muerte violenta de Arkan sus enemigos lo celebraron. Para unos fue el fin apropiado de un criminal, mientras que otros preferían que Arkan hubiera acabado en el Tribunal de La Haya.



Fama posterior.

Gavrić se declaró inocente y nunca admitió haber cometido el crimen. Fue encontrado culpable y sentenciado a 30 años de cárcel, asi como a los cómplices que lo acompañaban. Sin embargo, la identidad de las personas que están detrás del asesinato sigue siendo un misterio.
Una de las teorías es que el asesinato se cometió por problemas con bandas rivales de traficantes de petróleo. Marko, el hijo de Slobodan Milosevic, con importantes conexiones en el mundo de la delincuencia de Belgrado pudo haber ordenado su asesinato. Internacionalmente aislada y bloqueada por las sanciones, algunos analistas afirman que la sociedad serbia se criminalizó con crecientes conexiones entre el gobierno y las bandas de traficantes.


Hay también especulaciones sobre los bosnios musulmanes, croatas o miembros del Ejército de Liberación de Kosovo, que habían puesto precio a su cabeza.

Pero la teoría mas popular afirma que Arkan fue asesinado por que sabia demasiado y existía la posibilidad de que presentara pruebas que incriminaban a Milosevic en crímenes de guerra. Se especula con que Arkan trató de negociar su inmunidad a cambio de testificar contra el presidente. Los miembros del partido socialista al que pertenece Milosevic afirman que cualquier acusación sobre la implicación del estado en la muerte de Arkan no está fundada.


El líder de la oposición Vuk Draskovic ha designado al asesinato de Arkan como un acto de terrorismo de estado. Dice que el ataque tiene el objetivo de crear un clima de miedo entre los oponentes al régimen de Milosevic.

Durante las guerras de Croacia y de Bosnia, los medios de comunicación afines al estado jugaron un papel importante a la hora de representar a Arkan como un héroe de la nación serbia. Pero de la cobertura del asesinato de Arkan se encargaron los medios no afines al gobierno ya que los medios controlados por Milosevic relegaron la noticia y la marginaron, tratarondola como “otro asesinato inexplicable de un mafioso de los bajos fondos de Belgrado”.

El sabía demasiadas cosas importantes para el Tribunal de La Haya, y se dice que solo el gobierno yugoslavo pudo encumbrarle, asi que solo el estado era lo suficientemente fuerte para derribarle.